Entrevista a dirigente de la CUT y ex candidato por el distrito Arauco-Lota, Cristian Cuevas
NO NOS DA LO MISMO QUIEN GOBIERNE
En el contexto del paso de Cristian Cuevas por Concepción y apenas entrevistado por CNN Chile en los estudios de Radio Bio Bio, el dirigente nacional de la CUT conversó con revista LaCélula acerca de temas actuales. Le consultamos por la huelga en la empresa CODELCO, por la actitud de la CUT ante la segunda vuelta presidencial y su evaluación de la última campaña parlamentaria.
¿Cómo se explica la disconformidad de los trabajadores de planta de CODELCO con el bono de 11 y medio millones de pesos, cuando la mayor parte de los trabajadores de Chile reciben bonos de término de conflicto por cantidad mucho menor?
Primero hay que quitarle dramatismo a una negociación de carácter reglada en el marco de la institucionalidad laboral de nuestro país. (…) El bono es hoy día; suena seductor, pero lo que hay que ver es el contenido y qué significa recibir ese bono, y yo le digo que los trabajadores han visto que a través de esa misma entrega de bono van perdiendo beneficios sociales inherentes, adquiridos por años, en forma de cálculo de beneficios y también de otros incentivos. Entonces, claro, el debate nacional gira entorno al bono millonario, que sin duda para cualquier trabajador que no tiene nada y que no tiene derechos elementales en nuestro país, suena un poco violento. Pero esas son las formas que lamentablemente se han impuesto como formas de negociación en nuestro país. Nosotros tenemos que avanzar hacia una forma distinta de negociación colectiva y también tenemos que mirar que en el caso de la industria privada se puede pagar esos bonos, mejorar significativamente las remuneraciones y los beneficios sociales de los trabajadores de planta, pero también observar la situación que viven miles de trabajadores contratistas, tanto en la industria estatal como en la industria privada del cobre.
¿Cómo se relacionan los trabajadores del subcontrato con los trabajadores de planta en esta área estratégica, particularmente en CODELCO, teniendo en cuenta las huelgas que han tenido estos dos sectores? ¿Cómo se han relacionado entre sí a la hora de la solidaridad de clase?
Creo que la solidaridad de clase se ha ido perdiendo. La verdad es que nosotros no vimos, por lo menos en la huelga de los trabajadores contratistas del cobre, una solidaridad de clase activa. Yo creo que hay una conducta corporativista por parte de la conducción de los sindicatos de planta y más allá de solidaridades declarativas no vimos una reacción activa con respecto al movimiento nuestro. Es parte de la forma que se impuso en nuestro país. (Mirado) desde lo que es una huelga con características de tal en los últimos años, la única real en la industria del cobre ha sido la que desarrollamos los trabajadores contratistas del cobre. Las demás son dentro de un marco institucional y que no han puesto en jaque lo que es el tema de la institucionalidad laboral y económica en Chile.
Entonces, hay que hacer esa diferenciación. El sindicalismo de clase, que es obviamente a lo que nosotros apelamos, esa relación entre iguales: hay todavía una distancia enorme entre unos y otros. Lo que creo es más lamentable cuando hay una relación familiar, porque la mayoría de los trabajadores contratistas son hijos, hermanos o padres de un trabajador de planta.
Pero no hay que poner el énfasis en que es un problema entre trabajadores, sino que es la forma como el modelo ha generado esta distorsión social entre trabajadores.
Respecto a la segunda vuelta presidencial: ¿Por qué la Central Unitaria de Trabajadores asume como suya la campaña de Frei?
Primero, ante la (posible) llegada de la derecha al último reducto del poder político de nuestro país, que es La Moneda, nosotros estamos ante una disyuntiva, si votar o no votar por el candidato de la Concertación, entendiendo que la Concertación tiene una deuda con los trabajadores y los movimientos sociales. Pero ante esta situación del último reducto del espacio democrático en nuestro país, nosotros hemos manifestado que no podemos ser neutrales, que no nos da lo mismo quién gobierne y, por sobre todo, porque Eduardo Frei por lo menos ha ido incorporando elementos que desde el punto de vista nuestro son necesarios para avanzar y ampliar la democracia en Chile, como es la nueva institucionalidad democrática, un nuevo código laboral y otras materias.
Ahora, más bien que hablar del respaldo a Eduardo Frei, yo creo que nosotros estamos respaldando la democracia y estamos respaldando la idea de ampliar los derechos, y tenemos mayores posibilidades de ampliar esos derechos con Frei que con la derecha, que es una derecha que le ha puesto diques de contención a la democracia, que no está por favorecer a los trabajadores ni a los movimientos sociales, y que ha sido la responsable de esta distorsión de la democracia, con responsabilidad sin duda de la Concertación, pero también con responsabilidad y la ausencia nuestra como izquierda y como trabajadores en el territorio. Porque aquí las responsabilidades son compartidas: por un lado, los que administran el Estado, por otro lado, de que somos “prisioneros” y también por nuestra desidia, de haber abandonado los territorios donde desarrollamos el trabajo y donde hoy día brilla más fuertemente la derecha en sectores populares de la ciudadanía chilena.
¿Cómo se explican los resultados electorales en el distrito 46, cuando, siendo una zona que presenta con mayor agudeza las contradicciones del modelo, la derecha sube su votación asentándose en el sufragio femenino, y los trabajadores sufren una derrota en la postulación al parlamento que tú representabas?
Mira, yo no quiero ver las cosas entre negro y blanco. Yo creo que esta campaña que no contó con recursos económicos, fue una campaña que movilizó a decenas de jóvenes, de mujeres, de trabajadores, que logra un 23 por ciento, que tuvo la obstrucción del gobierno, de los empresarios, de los medios de comunicación. Para nosotros es un gran avance.
No logramos el objetivo político de elegir, pero generamos una red social que no veíamos por lo menos hace veinte años, y ese es el gran avance. Ahora bien, hay que entender que en nuestro país las elecciones en sí se han distorsionado a partir de un comportamiento mercenario por parte de las propias candidaturas del sistema y del modelo, y también por parte de quienes de alguna manera han ido generando un clientelismo al interior de los ciudadanos. Y este clientelismo lamentablemente ha sido nefasto para poder ampliar la democracia. Y también con un contingente de más de 40 por ciento de jóvenes, de hombres y mujeres no tan jóvenes, que no toman decisiones políticas, pero que se quejan a la hora de estar en una difícil situación laboral o estudiantil, y dicen que la verdad es que no son escuchados. Entonces, si no son escuchados es porque tampoco son parte de un proceso de transformación y cambio.
Respecto de lo que se viene para delante, yo no he parado desde el día de las elecciones… descansé un día y al otro día ya seguimos batallando por todo el país para que la derecha no gobierne. No es porque queramos que la derecha no gobierne, sino porque esta derecha es fascista, es la que ha mantenido esta institucionalidad. Pero también entendiendo que en la Concertación la mayoría de las fuerzas por lo menos son democráticas o bien han incorporado elementos que son necesarios para este proceso democrático, y por tanto (Frei) ya es un candidato de unidad nacional, que yo no espero realmente que vaya a resolver nuestros problemas, porque va a ser solamente la lucha de los trabajadores, la lucha de los movimientos sociales y un pueblo mucho más conciente. Nos volcamos a este trabajo en el territorio y esa es la tarea que se nos viene, y para eso necesitamos también de una CUT más fortalecida, de un Partido Comunista distinto, un partido realmente vinculado a los territorios, con direcciones regionales y comunales que sepan lo que ocurre en los fenómenos sociales, y no hacer la política tan sólo desde la teorización, sino más bien vinculado a las dinámicas sociales que ocurren en el territorio.
Entonces, se nos viene una gran batalla: se nos viene nuestro congreso como partido, se nos vienen luchas como CUT, y esta lucha política y social se va a dar durante el 2010. Esperamos nosotros que sea en un gobierno de Frei antes que de un gobierno que va a ser un retroceso, el de la derecha. Porque yo una sola cosa les digo: los compañeros que dicen “si gana la derecha, va a salir el pueblo y se va a levantar”. Eso la verdad es que es falso. La derecha sabe administrar los gobiernos y sabe cómo comprar conciencias y, en ese sentido, la verdad es que no les va a costar ni un minuto dividir lo poco que tenemos de movimiento sindical, lo pobre que tenemos de movimiento social… a muchos no les va a costar ni un segundo cambiarse de camiseta y ponerse a disposición de la derecha.
¿Algún mensaje de año nuevo para los trabajadores?
Solamente decir que hay un mundo que cambiar. Están las condiciones objetivas para seguir avanzando, tenemos que mirar la región. La política nuestra no tiene que ser una política reducida solamente a lo que ocurre en nuestro país.
Yo espero que los trabajadores asuman concientemente lo que tenemos que hacer para dar forma a un proyecto de transformaciones sociales para este siglo XXI. Aspiro a que el día de mañana podamos construir esta nueva institucionalidad. Pero, por sobre todo, que en este año nuevo el pan alcance para todos, y eso solamente va a ser posible si nos ponemos en una disposición mayor de lucha.
Finalmente, Cuevas nos informó que se haría presente el 2 de enero en Laraquete para celebrar el aniversario del Partido Comunista y para compartir ideas respecto de las batallas que se vienen para el año 2010.


