Cuando la memoria permanece en el Museo

Israel Encina

“Articular históricamente lo pasado no significa «conocerlo como verdaderamente ha sido». Consiste, más bien, en adueñarse de un recuerdo tal y como brilla en el instante de un peligro. Al materialismo histórico le incumbe fijar una imagen del pasado, imagen que se presenta sin avisar al sujeto histórico en el instante de peligro. El peligro amenaza tanto a la existencia de la tradición como a quienes la reciben. Para ella y para ellos el peligro es el mismo: prestarse a ser instrumentos de la clase dominante. En cada época hay que esforzarse por arrancar de nuevo la tradición al conformismo que pretende avasallarla. El mesías no viene sólo como redentor; también viene como vencedor del Anticristo. El don de encender en lo pasado la chispa de la esperanza sólo le es dado al historiador perfectamente convencido de que ni siquiera los muertos estarán seguros si el enemigo vence. Y ese enemigo no ha cesado de vencer.”

Walter Benjamin

Después de 20 años, el periodo 1973-1990 ya es Museo. Desde el 26 de Abril del 2010 está abierto al público el primer museo de la memoria y los derechos humanos en Chile. Un gesto esperado por muchos y, sin duda, un logro, una pausa de regocijo y reconocimiento de una lucha de décadas por la defensa de los derechos humanos y por esclarecer el destino de miles de detenidos desaparecidos y ejecutados políticos durante la dictadura de Pinochet. El nuevo actor en el paisaje institucional del Chile actual es un logro de muchos, de cientos de familias marcadas por la tragedia, de la izquierda y sectores porgresistas, los que a pesar de una política oficialista de blanqueo y amnistías -motivada por el eufemismo de verdad en la medida de lo posible-, han sabido colocar con consecuencia la discusión entorno a la necesidad de una confrontación con la historia reciente del país y aportar con ello a la construcción de una cada vez más necesaria memoria colectiva. Aunque la musealización de este oscuro periodo de la historia chilena significa un esfuerzo gigantesco por sistematizar un estudio crítico de la violencia y terror de Estado aplicados contra los cuerpos políticos indeseados. La constitución del museo no significa la solución de un problema, sino más bien su replanteamiento por otros medios.

Los esfuerzos por construir una lectura de la barbarie desatada durante la dictadura han tenido lugar en muchos campos, no sólo en el del quehacer político; en el campo cultural los intentos de una confrontación con la historia han seguido estrategias muy variadas. En la literatura de Bolaño, Lemebel; en el teatro de Grifero, Radrigán; en la plástica de Balmes, Jaar y varios otros. La lista sería con seguridad afortunadamente larga, aunque con variantes en su radicalidad y consecuencias estéticas y discursivas. La existencia del Museo de la memoria y los derechos humanos, modificará por completo la forma del tratamiento de la historia. Si bien los intentos de análisis desde las artes y la política centran la atención sobre los asuntos generales de la barbarie pinochetista poniendo a disposición una referencialidad simbólica que ordena un discurso que hasta ahora no encontró un Otro-sujeto de diálogo ni legitimidad en los marcos de legalidad, la aparición de este nuevo sujeto contribuirá a la especificación de los objetos de estudio probables –que, sin embargo, pasará por las políticas de institución y por sus posibilidades objetivas dentro del marco legal heredado por la dictadura y mantenido por el oficialismo-.

¿Cuáles son las posibilidades reales del MM* en el marco legal vigente, en relación a la escritura de la historia (análisis del lenguaje de la historia), al esclarecimiento del pasado reciente entorno a la violación de los derechos humanos y en cuanto a la pregunta por juicio y reparación? Una posible respuesta a esta pregunta pasará inevitablemente por el sentido y fronteras de la razón social de la institución museo. Las posibilidades objetivas de la fase de constitución del MM estarán naturalmente determinadas por una política de adquisición, investigación y organización del material. Esto se centrará en dos aspectos relevantes: investigación y educación. El hecho de que el pasado dictatorial y sus consecuencias en la vida social, institucional y política, no hayan sido reflexionados en su profundidad hasta hoy, generará lógicamente una demanda del rol y expectativas que el museo deberá cumplir, las cuales con seguridad no podrán ser respondidas en su justeza.

La legalidad de una razón particular del encubrimiento junto a una política consecuente de blanqueo de la memoria, han sido los estorbos principales de las luchas por justicia y verdad. Un caso emblemático es el hecho que en Chile no exista la tortura como figura legal punible, lo que hace imposible el procesamiento de cientos de torturadores por un lado y por otro imposibilita el reconocimiento de las victimas de tortura como tales. Lo mismo sucede con la ley antiterrorista, que al igual que en la era Pinochet, aún sirve como soporte para la persecución política y la violación de derechos básicos. Considerando estas situaciones reales, la nueva institución museal, será clave en el desarrollo y fortalecimiento de una discusión e investigación necesarias. Llegar al plano de la necesaria formulación del problema de la barbarie en el Chile reciente como problema político, será una pregunta abierta a la política y objetivos del MM, pero por sobre todo será una cuestión de recepción. En esto será necesario entender que el museo se levanta como sujeto posible de diálogo y exigir de él un rol garante en la permanencia de la lucha por el esclarecimiento del pasado, será absolutamente lógico.

Es evidente que las fronteras de posibilidades del museo respecto a las luchas políticas de familiares y victimas, estará teñida por el marco de legalidad vigente. Para asegurar un esclarecimiento de la historia entre 1973-1990 no basta con un museo -esto es evidente-, pero es una apertura de posibilidades, un espacio en el cual se debe plantear la necesidad de una transformación del marco legal vigente que comienza con la formulación de una nueva Constitución y una ley efectiva de reparación, esclarecimiento y juicio. En este aspecto, será vital un trabajo colectivo entre investigadores, organizaciones de derechos humanos, organizaciones de familiares (de) y víctimas, de la institución museal y el sector principal que fue víctima y objeto de la violencia en la barbarie desatada por la junta militar, esto es, la izquierda.

La relación entre el tratamiento de la historia y la institución museo no está excepta de debates, no sólo en cuanto a su rol, relevancia y necesidad, sino -lo que es aún más importante- a su naturaleza sintomática. El surgimiento del museo con objeto fijo de estudio, es la expresión de un momento histórico particular, es a la vez una acción de desplazamiento de un algo que la sociedad o la política vigente no ha logrado resolver del todo y, como gesto de sublimación, deposita bajo la responsabilidad de un ente especifico. Esto por supuesto no es regla para la razón de constitución de cada museo. En el caso chileno esto podría ser evidente. Después de veinte años, la dictadura y sus efectos siguen siendo un tema sin resolver, un tema que ahora es desplazado de la lucha y denuncia pública a un espacio formal de almacenamiento y exposición, donde lo público adquiere el carácter de la versión institucional. En relación a esto, resulta inimaginable que el museo cuente con archivos de datos específicos sobre los torturadores -más del 80% de los nombres indicarían a personas que se mantienen en libertad y en ejercicio de funciones en el ámbito público y privado; y, como es de imaginar, esto chocaría con las posibilidades legales-.

El ingreso al museo de una de las luchas políticas que marca el proceso de transición, tiene un doble carácter, por un lado implica un reconocimiento como hecho histórico real -que aumentará en crueldad en la medida en que se esclarezcan los hechos a través investigaciones-, lo que es una conquista de los movimientos sociales ligados a este conflicto, pero, por otro lado, significa una salida limpia del gobierno concertacionista, que le otorga un espacio físico en el campo cultural a un problema que es estrictamente político. Un problema que fueron incapaces de resolver en este terreno, pero que mantuvo una presencia relevante en el campo cultural, con apoyo gubernamental o sin él. La creación del MM no es en ningún sentido un logro de una política consecuente enfocada en el tratamiento de la historia reciente de Chile -si es que ha existido una política enfocada en resolver este problema-, en vez de ello, ésta ha sido aquella marcada por la lógica de verdad en la medida de lo posible. Así, la existencia del MM es la conquista de un movimiento social y de izquierda consecuente, es la reacción desesperada de una serie de gobiernos superados por una demanda que después de 20 años no podía seguir esperando.

¿Qué exigimos del MM y qué rol puede jugar éste en el esclarecimiento y tratamiento de la historia, respecto a la justicia y la verdad, a las posibilidades de juicio y castigo contra los genocidas? ¿Cuáles serán las políticas que orientarán el trabajo de investigación del museo? ¿Cómo contribuirá el MM a entender las condiciones que hicieron posible la barbarie y con ello a evitar que ésta se repita? ¿Puede ser el MM una nueva instancia de lucha política para la construcción de una democracia real? Éstas serán algunas de las preguntas que marcarán las relaciones de las organizaciones sociales y políticas con el nuevo actor del paisaje de instituciones del Chile actual.


* Museo de la memoria y los derechos humanos, en adelante MM.

El Museo de la memoria cuenta con un amplio centro de documentación donado por organizaciones chilenas e internacionales , también por personas independiantes. Para acceder a la fuente de archivos consulte la pagina web: www.museodelamemoria.cl En ella tendrá acceso a documentales, textos y entrevistas, material fotográfico, etc.

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EL ABORDAJE DE PIÑERA

Patricio Malatrassi Aguilera

Economista

Nuestro derechista Presidente de la República de Chile se ha lanzado al abordaje ante el Congreso pleno con más pena y menos gloria que con la que lo hiciera nuestro héroe patrio en 1879 en los mares del norte en la llamada “guerra del Pacífico”.

En un discurso lleno de invocaciones a lo alto, como viene siendo costumbre (con miradas carneriles hacia el techo), ha pretendido hacer pasar por inofensivas un conjunto de medidas económicas. Estas medidas, pese a sus múltiples y reiteradas declaraciones en contrario, están plenamente asentadas en un modelo económico del pasado y en bancarrota a nivel mundial: el modelo neoliberal. Todo el eje central del desarrollo económico no es más que un remozamiento verbal de las políticas neoliberales de la Concertación que se mantendrán en la mayoría de los casos o sufrirán nuevos énfasis en este nuevo gobierno de la derecha. No por nada uno de los dirigentes principales de la UDI, Longueira, señalara precisamente que esta coincidencia de propósitos no se debía a otra cosa a que la Concertación había gobernado con las ideas de la derecha.

Como era de esperar, en este discurso de derecha no se dijo una palabra sobre el “salario mínimo”, que es clave para determinar el nivel de ingresos de los trabajadores y que hoy apenas llega a 165 mil pesos, cuando las necesidades reales se empinan sobre los 350 mil. Nada sobre la solapada política para privatizar Codelco y los yacimientos aún no explotados. El nuevo Presidente de Codelco, Diego Hernández, nombrado por él, es un turbio personaje determinante en el proceso de desnacionalización del cobre y que llega proyectado desde un puesto como alto ejecutivo de la transnacional minera BHP Billiton; igual cosa ocurre con otro nombrado miembro del Directorio de Codelco, Juan Luis Ossa, asesor de José Piñera, hermano del actual mandatario y que en los años ochenta fue Ministro de Minería de la dictadura y creó la Ley Orgánica Constitucional sobre Concesiones Mineras que, entre otras infamias, entregó gratuitamente en propiedad privada yacimientos que según la Constitución son propiedad inalienable, imprescriptible e inembargable del Estado.

La hipótesis de que la continuidad de la aplicación del modelo logrará tasas de crecimiento del 6 % no es más que una mera especulación, en un marco sometido indudablemente a una economía mundial que se debate en la incertidumbre y en donde el precio del cobre sigue siendo la viga maestra de la economía nacional, pese a todas las declaraciones en contrario. Los grandes despliegues en temas de innovación y emprendimientos, una vez más propuestos como lo fueron durante los sucesivos gobiernos de la Concertación, no han hecho variar el hecho de que el país sigue siendo esencialmente mono productor y exportador de materias primas con mínimo o nulo valor agregado.

El costo presupuestado del Programa de Gobierno presentado por Piñera será solventado, según el Ministro de Hacienda, en su mayor parte por la metafórica “capacidad de crecer” que según él proveerá de la mayor parte de los recursos (El Mercurio. Economía y Negocios. 23/05/10) ¿Y si no hay el crecimiento esperado? La solución vendrá de los parámetros clásicos de la economía neoliberal: “austeridad fiscal”, es decir, recorte de programas sociales, “venta de activos prescindibles” en el hipócrita lenguaje de los epígonos del modelo y que no significa otra cosa que la privatización de los activos sociales que debieran pertenecer a todos los chilenos, es decir, vender a precio de remate la participación minoritaria que aún quedaba en propiedad del Estado en cuatro empresas sanitarias: Aguas Andinas, Essbío, Essal y Esval. Lo que no dice el Sr. Ministro es que las Pymes que el Gobierno dice favorecer en el discurso, se quedarán sin los recursos que aportaban estas sanitarias a través de CORFO. Tampoco menciona que los beneficios tributarios que le están entregando a las grandes empresas harán que la política fiscal deje de percibir, en tres años, lo que recibirán por la venta de los “activos prescindibles”, amén que esto significará el despido de por lo menos 3 mil trabajadores. Si estos representantes del interés privado y de la entrega de las riquezas del país subieran en un punto porcentual los impuestos a las grandes empresas o un royalty efectivo a las transnacionales mineras, obtendrían la mayor parte de los recursos que necesitara cualquier programa de gobierno. Como referencia de lo que el interés nacional deja de percibir, entre el 2005 y el 2008, mientras la estatal Codelco aportó al patrimonio fiscal 4 millones de dólares por tonelada extraída, el sector privado no alcanzó los dos millones de dólares.

No es malo recordar que Eduardo Frei y la Concertación vendieron entre el 60 y el 80 % de las empresas sanitarias a capitales transnacionales que hoy someten, junto a las eléctricas y telefónicas, a los chilenos a todo tipo de abusos y arbitrariedades.

Ya antes de su cuenta, el gobierno en los hechos desmentía el mundo feliz del propio discurso dándole un empujón destemplado a 10 mil postulaciones a vivienda, cambiando en la práctica la política de 7 mil subsidios anuales para viviendas usadas a mil cuatrocientas.

En conclusión, las medidas económicas centrales anunciadas por el gobierno estarán sometidas a factores exógenos impredecibles en una economía como la chilena, tan abierta a la economía mundial que está sometida a las calamidades y pérdidas más profundas de los últimos años por el capital financiero, y, por lo tanto, estas medidas estarán lejos de ser una “herramienta potente para que Chile recupere la capacidad de crecer y de crear empleo”, constituyéndose esencialmente en un intento tardío ya de preservación y profundización del modelo neoliberal que seguirá sometiendo –si se le permite- a los trabajadores chilenos a seguir pagando un alto costo.

PROMOCIÓN DE LA LIBRE COMPETENCIA Y NO DISCRIMINACIÓN ENTRE EMPRESAS.

Daniel Jadue[1]

En la editorial del diario La Tercera del viernes 9 de Abril se hace un llamado a continuar promoviendo la competencia y no ceder a la tentación de discriminar entre empresas, en un intento de detener cualquier análisis que permita diferenciar legalmente el tratamiento que la ley otorgaría a las mismas, en materia tributaria o de flexibilización laboral, según sea su tamaño o el rubro en el que desarrollan su actividad, con miras a superar la catástrofe surgida a partir del terremoto del 27 de febrero, en nuestro país.

Se plantea que la discriminación entre empresas correspondería a una revisión fundamental e inconveniente de la institucionalidad económica chilena que ha avanzado por décadas, según, el artículo en comento, en la promoción de la competencia.  De la misma forma, plantea el artículo, que las reformas chilenas de las últimas cuatro décadas han buscado configurar un sistema donde las empresas – de cualquier tamaño o sector – compiten, supuestamente, en un contexto de reglas similares para todas, no expuestas a favores o sanciones arbitrarias de la autoridad.

Llama la atención, sin embargo, que en el análisis no se consideren los favores o sanciones arbitrarias provenientes desde el mismo sector privado, lo que para el editor, pareciera ser, en este caso, inexistente o completamente legítimo.

Este es el caso del descuento por volumen, que corresponde a una arbitrariedad entre privados que anula completamente la posibilidad de competir en igualdad de condiciones a los pequeños empresarios, convirtiendo las definiciones anteriores solo en frases vacías que buscan construir una imagen de sociedad ideal, más que representar la realidad nacional, marcada por la concentración de la riqueza y las dificultades permanentes para los pequeños y medianos empresarios.

De esta manera un pequeño comerciante que desea comprar latas de bebidas para abastecer su local se encuentra con que le resulta más barato comprarle a una cadena de supermercados, que directamente al productor de las mismas, ya que debido al volumen de la compra del primero, éste es capaz de negociar y congelar precios de manera de salir al mercado en condiciones incluso más ventajosas que las del mismo productor.

Otro ejemplo es la diferencia abismal existente en las formas y oportunidades de pago existentes a los grandes y pequeños proveedores y el acceso a créditos que ambos poseen en virtud de la discriminación y arbitrariedad en la definición de las tasas de créditos con las que el mercado financiero asegura su rentabilidad, de acuerdo al riesgo de cada actor económico, lo que define el acceso a financiamientos que poseen los mismos con miras a sortear los problemas de flujo propios de cualquier emprendimiento.

Mientras unos reciben pagos al contado y con acceso inmediato y sin aval al crédito, otros lo hacen a 30, 60, 90 y hasta 120 días, viviendo permanentemente al borde de la quiebra y pagando intereses usureros a los primeros.

Cabe destacar que en algunos países desarrollados, ambas prácticas están prohibidas, precisamente para asegurar lo que algunos defienden como libre competencia.

La defensa de la igualdad a medias en las condiciones que las empresas deben enfrentar para competir, poniendo el énfasis solo en la necesidad de anular posible arbitrariedades del estado pero no la de los privados, solo puede provenir de sectores comprometidos con la mantención de un modelo eminentemente concentrador de la riqueza y promotor despiadado de las diferencias sociales como el nuestro.  Incoherencias como estas son capaces de explicar por qué en nuestro país sale tan caro ser pobre y tan barato no serlo.

Por lo mismo es que se hace necesaria una revisión completa de las condiciones para adoptar una línea coherente para el desarrollo una sociedad más justa, equitativa y solidaria, ya sea  eliminando las potenciales arbitrariedades provenientes tanto del sector público como del privado o buscando formas para compensar las existentes de manera de ir cerrando las brechas que en los últimos 40 años se han seguido ampliando.


[1] El autor es Arquitecto, Sociólogo y Candidato a Magíster en Urbanismo de la Universidad de Chile.  Es  además Lic. En Gestión de Calidad Total de la Universidad Católica del Norte.  Es presidente del Centro La Chimba de Recoleta y Vicepresidente de Desarrollo Organizacional y Comunicaciones de la Federación Palestina de Chile.  Además es miembro del Consejo Editorial de Crónica Digital y Miembro del Equipo de Análisis de Políticas Públicas de la Academia de Humanismo Cristiano.

DESARROLLO DEL SUBDESARROLLO

Conocimiento y tecnología en el “Tercer Mundo”

Carlos Poblete Avila

Así como los pueblos que carecen de memoria histórica no tienen destino, también los que no generan conocimiento están impedidos de aspirar al desarrollo.

El conocimiento humano es una constante facultad de la especie, por decirlo de algún modo, y es fruto de la necesidad. Se alcanza el saber por azar y también de un modo sistemático, científico. Grandes hallazgos han sido producto de imponderables, pero no es ni debe ser ésa la norma.

Se dice que el hombre ha generado más conocimiento en las tres últimas décadas que en 3 siglos. No me refiero a calidad, sino a cantidad, también trascendente tema.

El sentido común universal indica que generar conocimiento ha de ser un propósito con el fin de elevar la calidad de la existencia humana, de preservar toda vida en el planeta, y la integridad de éste mismo.

Es aconsejable evaluar el cumplimiento de esos objetivos, tal vez la conclusión no sea tan satisfactoria.

Los sistemas educativos serán (debieran ser ) los encargados de estimular el sentido de averiguación, de inquietud intelectual en los niños, jóvenes y adultos, condición y principio esencial en la creación de conocimiento útil.

Toda actitud científica desde el sistema escolar, obviamente ha de estar fundada en una política de Estado con carácter estratégico. Lamentablemente (Chile, país de lamentos, del más o menos, y de los diminutivos) no sucede ni lo uno ni lo otro. En verdad lo que sucede es la mutilación de la natural curiosidad humana con proyección de país.

Tan sólo un dato espeluznante: el Estado chileno destina por décadas el 0.7 % del PIB a investigación científica, mientras los países de los polos desarrollados invierten el 5% y más. Asistimos al desarrollo del subdesarrollo. Tampoco en el país existe conciencia crítica.

Todavía en este país los ” grandes ” problemas se reparan con alambritos.

¿Y AHORA QUÉ …?

Carlos Poblete Avila

Profesor de Estado

Ex dirigente nacional/internacional docente.

Tomo del periodista Alejandro Lavquén el rótulo de su  artículo, luego del reciente proceso electoral : ” Se van los capataces, llegan los patrones “. En rigor, se van quienes administraron por 20 años el modelo económico instalado por la dictadura. Llegan quienes lo impusieron a sangre y fuego. Es la realidad.

Hay momentos en que la política se torna pantanosa. Se trata ahora de interpretar, hacer análisis, obtener conclusiones, y precisar lo que viene, con la mayor certeza posible. Algunos cabos.

La UDI, hace un tiempo por boca de un heredero directo del pinochetismo, el senador Pablo Longueira, dijo en una conferencia a los estudiantes de  economía de la UC, textualmente:  ” No nos cortamos las venas por ser gobierno. Los que ahora administran lo hacen bien, pero nosotros lo haríamos mejor”. Es curioso, ese partido estuvo bastante soterrado durante la campaña del candidato vencedor. Seguramente serán de esa tienda  quienes llevarán el mando ya en el gobierno. Los desencuentros y las disidencias al interior de la Alianza no se ven muy lejanos.

La Concertación vivió sus últimos aleteos tras su derrota. Vive ahora el ocaso de los ” pirinchos”.

Un episodio patético fue el último ditirambo del Capitán de Pilpilehue…, también luego de su fracaso electoral. Dijo estar disponible…¿  para qué ? ¿Para un nuevo tren a Puerto Montt…?

La señora de La Moneda, sin ninguna condición de estadista, permaneció en el cargo contribuyendo a farandulizar más la política. Su popularidad es una ficción creada con intenciones publicitarias. No pasa de ser sólo eso. Pasará a la historia política  como la sepulturera sepultada.

¿Y la izquierda…..?  Las circunstancias y los escenarios futuros auguran para ella mejores momentos. Viene su tiempo. No el de  ” las izquierdas”. Siempre y cuando su impronta sea su capacidad, su consecuencia política, su cultura y su inteligencia.

Despues del 17/1, nuevo escenario…

Frente a la derecha, un oposición de izquierda firme y democrática

Manuel Luis Rodríguez U.

http://coyunturapolitica.wordpress.com

El triunfo de la derecha en Chile, el domingo 17 de enero, rompe un prolongado ciclo histórico de más de 50 años en que la derecha no había alcanzado la Presidencia por la vía electoral.

CAUSAS E (IN)CONSECUENCIAS

El triunfo de la derecha es el resultado de las divisiones dentro de la Concertación, como de una estrategia de acorralamiento de la derecha frente al Gobierno, para impedir que la ciudadanía reconozca los avances y logros alcanzados en estos 4 ó 20 años pasados.  Tanto los errores propios como los errores no forzados explican la derrota de la Concertación, atravesada por la necesidad de gobernar y por el requerimiento de satisfacer la eclosión de las demandas y expectativas que sus propios gobiernos desencadenaron. Pero también cabe señalar que la coalición gobernante ha pagado el precio de tantas divisiones visibles, deslealtades internas y  manejos cupulares, que terminaron agotando el proyecto y que cansaron a la ciudadanía.

El balance de la obra de la Concertación, despues de 20 años que siguieron los 17 de la dictadura y la derecha, es incontrovertible, pero el record de las insuficiencias y desigualdades economicas, territoriales y sociales es tambien contundente.  La ciudadanía hoy en Chile exige respuestas inmediatas y menos burocracia, exige mas democracia y menos parafernalia marketera, demanda mas participación, exige liderazgos cercanos y eficaces, exige cambios sociales, políticos y económicos profundos y nada garantiza que sea la derecha la que los impulse.

En síntesis, los cambios inscritos en el ADN de la izquierda, del progresismo y de las fuerzas democráticas avanzadas, tendrán que venir de un amplio despliegue de la movilización social, en función de las demandas pendientes y de las promesas incumplidas.

EL NUEVO ESCENARIO

Frente a un nuevo escenario político, caracterizado por una eventual fragmentación de las fuerzas democráticas y progresistas, y especialmente por las previsibles tensiones al interior de la Concertación después de esta derrota estratégica, la izquierda permanece en su postura consecuente de oposición democrática.   Mientras tanto, el señor Enriquez Ominami tendrá que explicar y asumir su parte (como moderno Catapilco…) en la responsabilidad de la derrota que él tambien en parte ocasionó.

En primer lugar deben ponerse los intereses de la ciudadanía.  Se abre la perspectiva de la construcción de una poderosa mayoría, de una corriente política y social democrática y progresista que se oponga a las tentativas neoliberales de la derecha y del piñerismo, en nombre de los intereses de los trabajadores, de las clases medias, de los sectores de pequeños y medianos empresarios, de los sectores sociales afectados por las políticas públicas neoliberales, conservadoras y mercantiles.

En este período que se abre, la contradicción principal sigue siendo entre neoliberalismo y democracia, pero ahora esa contradicción se dará con un poder político y estatal administrado directamente por los dueños del poder económico.

El gobierno de Piñera no podrá fácilmente administrar el país, al no contar con todo el Poder Legislativo, y la izquierda deberá entonces profundizar su presencia y su capacidad de convocatoria del movimiento social, de todos aquellos sectores golpeados por la maquinaria capitalista y neoliberal del poder económico ahora aliado del poder político.

La izquierda ha sido oposición en Chile, desde 1973 hasta hoy…no serán cuatro años más de una política consecuente de oposición constructiva, pero firme, vigilante, democrática y socialmente respaldada, las que nos van a amilanar.

La izquierda, convertida en un amplio y complejo archipiélago de sensibilidades, partidos y segmentos político sociales, se abre nuevamente a la tarea de la lucha política y social contra el neoliberalismo por mas democracia, a una oposición política firme y democrática desde el Congreso Nacional para romper la exclusión y dar respuesta a las demandas del pueblo chileno.

Respuesta a Juan Golpe

DEMOCRACIA VERSUS NEOLIBERALISMO, COMENTARIOS PARA UN ANÁLISIS CRÍTICO DE LA CONTRADICCIÓN PRINCIPAL

(Respuesta a Juan Golpe)

Juan Segundo Leiva

A días de concluir 2009, publicamos carta de nuestro amigo lector Juan Golpe. Quiero hacer honor a su ánimo de dialogar desde la polémica propuesta con respecto a la contradicción Neoliberalismo versus Democracia (en adelante N-D), definida por el Partido Comunista de Chile para la aplicación de su política. Un tema acuciante en el contexto previo al XXIV Congreso de la organización y en un momento de nuevas y dramáticas definiciones. Y quiero ratificar de esta manera la valoración que hacemos del debate como ejercicio dialéctico, colectivo, constructor de ideas.

En primer lugar, aclarar que usamos el concepto de contradicción en tanto categoría científica enmarcada en un método de análisis propio -aunque no exclusivo- del marxismo. Precisamente, en el uso de las categorías empleadas por Marx y Engels (y posteriormente por todos los que han acogido esta teoría) el concepto de contradicción es inseparable de la interpretación según la cual el movimiento de la historia está dado por la lucha de clases, es decir, por la dinámica generada en el antagonismo entre explotados y explotadores. En esta cadena dialéctica y en tanto existan las clases sociales, necesariamente un grupo (el que dirige y se sirve de las relaciones de producción) se apropia del poder político en favor de sus intereses de clase. Claro, no es así de simple. El movimiento histórico se presenta en diversas formas y con las múltiples complejidades (y contradicciones internas) de cada época o etapa de desarrollo. Este apronte al debate de la línea busca justamente que se dé lugar a un análisis que evite errores que costarían caros a los procesos de emancipación.

Por otra parte, el que Mao Tse-tung haya “desgranado”, por decirlo así, las contradicciones en principal y secundaria (y en las múltiples ramas de contradicciones posibles que se pueden desprender de una contradicción principal) no representa un fundamento teórico para el oportunismo. Creo que no es lo que Juan Golpe quiere decir, pero es necesario aclararlo. En lo esencial, la concepción de Mao de la contradicción, la noción de los opuestos (que puede confundirse, o enriquecerse quizás, con la visión oriental de los opuestos), no es diferente a la leninista. Resulta útil y necesario realizar una definición de contradicciones en la que se distingan las principales y secundarias, derivadas de la observación de grado y de profundidad del conflicto a resolver, según el lugar e importancia que ocupen en la determinación de las diferentes contradicciones para una estrategia auténticamente revolucionaria.

En segundo lugar, efectivamente, a partir de 2002 el PC de Ch concluyó que la contradicción principal del momento (sostenida hasta ahora) es N-D. Interesa a Juan Golpe esclarecer si esta definición es correcta, cuestión ante la que arroja el siguiente juicio, entre otros: la política del momento del PC de Ch ha sido capturada por la ola “movimientista”, con giros oportunistas que conducen peligrosamente hacia posiciones propias de la Tercera Vía o de la socialdemocracia.

Veamos. La potente aparición de los movimientos altermundialistas vino a imponerse a fines de los 90 y principios del 2000 sobre la dispersión de una izquierda acusada de “tradicionalista”, de una izquierda desencantada y cuestionada a consecuencia de las grandes derrotas de los 80 y 90, y, por otra parte, a merced de la reorganización del Capitalismo (iniciada en los 70-80) en una nueva fase con el modelo llamado Neoliberal. La cuestión es ¿Por qué el Socialismo no ha tenido la capacidad o la fortaleza para imponer sus postulados? En cambio, en una década los movimientos anti o alter-globalización y el movimientismo -en una variedad que va desde el zapatismo hasta ATTAC, desde propuestas como la “democracia participativa” hasta la Tasa Tobin- lograron canalizar inmensas inquietudes y catalizar debates que han cruzado fronteras[1]. El problema puede explicarse en parte en estos dos sentidos: 1) el escenario dibujado por esta suerte de “refundación capitalista”, y 2) la incapacidad teórico práctica del Socialismo de realizar un análisis del nuevo contexto y construir en el corto plazo un discurso para esta etapa, sirviéndose para ello de sus propios métodos teóricos.

Coincido con Juan Golpe en que el discurso de aquellos referentes desvían o por lo menos eluden la mira de tiro del objetivo revolucionario, es decir, de la transformación radical de la sociedad. En este sentido, son expresiones reformistas. A pesar de ello, debemos reconocer que tienen fundamento en necesidades complejas y contemporáneas, resultantes del avance del Capitalismo, del acelerado desarrollo tecnológico, entre otros, y que son también parte de las violentas contradicciones en las relaciones sociales y de producción, de la distribución de la riqueza y del poder. Las demandas de los movimientos en su diversidad de origen y contenido (de género, étnicos, medioambientales, etc.) coinciden, en general, en la necesidad de reformas políticas y geopolíticas (se habla de la nueva desigualdad Norte-Sur), coinciden en la necesidad de visibilizar sus problemáticas e incorporarlas en la arquitectura institucional, comparten la necesidad de oponer resistencia a la voracidad neoliberal. Coinciden, en definitiva, en “otro mundo” más plural y democrático. Mas no resuelven las contradicciones profundas que generan las injusticias y que se hallan en la desigualdad de las relaciones de producción del Capitalismo, mantenidas y protegidas por la clase privilegiada, la burguesía, que controla los centros de poder político-militar, los Estados capitalistas.

Creo que el error no consiste en la decisión de luchar por la conquista de Estados democráticos o en bregar por la soberanía de naciones y pueblos sometidos por la desigual relación del poder económico; la falta grave reside en la confusión y desidia -propia de las actitudes vergonzantes- que se instalaron en nuestra izquierda. Esta izquierda, sin necesidad de oponerse -sino que al contrario- a las reivindicaciones de aquellos movimientos sociales, debiese desplegar su discurso radical en la disputa con ideas reformistas, contra el oportunismo ideológico y político, y en favor del Socialismo.

Usemos un ejemplo clásico (antiguamente manido, actualmente despreciado u olvidado): la Revolución Rusa de 1905.[2] Los bolcheviques apoyan la constitución del gobierno democrático burgués encabezado por Kerensky para resolver la contradicción entre monarquía y democracia burguesa, que era la que se imponía. Kerensky pertenecía al ala derecha de la socialdemocracia rusa, pero con él y a través de las condiciones propiciadas por el sistema democrático parlamentario (la Duma), podría resquebrajarse el poder autocrático del imperio zarista, derrotando a la ultra derecha monarquista encabezada por Kornilov. Se trataba de obtener ventajas parciales para una todavía minoritaria clase obrera y para sus aliados del pueblo pobre, principalmente el campesinado. En esta forma, la resolución de una contradicción llevaba a la siguiente, igualmente existente, pero ubicada de una forma diferente según el avance del proceso.

Probablemente los bolcheviques no habrían podido hacer la revolución, dando tan gran paso (a la contradicción Capitalismo versus Socialismo) si no fuera por la guerra imperialista desatada por las entonces potencias económicas avanzadas (1914-1918). Esto no resta ningún valor a la audacia y brillantez teórico práctica de Lenin y a los excelentes resultados conseguidos por la ductilidad y, a la vez, firmeza estratégica de los bolcheviques. Es el producto de una interpretación correcta de las contradicciones, donde la contradicción Socialismo-Capitalismo no era suficiente para adaptar la acción a la realidad en el lapso vertiginoso que va de 1903 a 1917.

Es preciso determinar la(s) contradicción(es) del momento, que es como ir buscando en el camino las irregularidades y senderos que permiten decidir los avances cualitativos y cuantitativos, y que a veces obligan a dar pasos atrás o sortear lateralmente obstáculos. Es cierto que el Neoliberalismo es la expresión económica del Capitalismo, la que en la actualidad enfrentamos, en tanto modelo mundializado y en fase de ultra explotación. Sin embargo, si nos circunscribimos al término Neoliberalismo, no podemos hallar su opuesto en el de Socialismo (sería como oponer por igual moda y estilo). Es un problema fundamental de categorías. Por otra parte, el Neoliberalismo es una expresión esencialmente económica, si bien concita con él distintos aspectos no económicos. No siendo una categoría de orden rigurosamente política, por lo que oponer en su contrario “Democracia” es forzado cuando menos. En el caso de atenernos a la contradicción política tendremos que describir el carácter político particular que tiene el neoliberalismo en este momento, caracterizado por un imperialismo de los consorcios y los Estados capitalistas más poderosos, trasnacionales. ¿Cómo se expresa en nuestro caso, en el caso de Chile? ¿Democracia tutelada, antipopular, en la Constitución autoritaria, oligárquica y pinochetista? ¿Cuál es su opuesto en el caso que corresponda? ¿Democracia a secas, democracia burguesa, nacional, bolivariana, popular, antioligárquica…? Buen problema.

Como sea, podríamos concluir que existen errores no menores en la definición de la contradicción del momento.

Juan Golpe ha sugerido que el PC de Ch se ha dejado encantar por los cantos de sirena de un movimiento sin claro sentido clasista, es decir, por el ensueño que tanto cuestionó Lenin de una democracia suficiente en sí, perdiendo sus fines revolucionarios. Sería esto cierto (a nuestro pesar) si el afán fuese unirse a los movimientos altermundialización y antineoliberales con una actitud conformista respecto de la salida a “otro mundo” más democrático que intenta “humanizar” el sistema, un Estado con apellido conocido, “benefactor” o “popular”, o con algún otro apellido “moderno”… Nosotros no lo queremos ni lo entendemos así. Las alianzas que cruzan transversalemente un espectro de oposición al Neoliberalismo (incluyendo sectores sociales no revolucionarios, pero ¿es que acaso el campesinado ruso era revolucionario por definición?) sirven hoy a la acumulación de fuerzas para debilitar al extremo más reaccionario de la burguesía, a la par que da lugar a condiciones mejores para la elevación en cantidad y calidad de las fuerzas de la clase trabajadora (obrera) y de sus aliados en otros sectores de trabajadores y excluidos.

Lo que no debe distraerse es el punto donde la mira busca su disparo más largo: la contradicción Socialismo-Capitalismo. Por lo mismo, tendría razón Juan Golpe si la contradicción N-D condujera al oportunismo, a la repartición de cómodas cuotas de poder en la administración, en la burocracia, sin quebrar las relaciones impuestas por el capital. El PC se ha planteado a favor de sumar en la diversidad sin olvidar a la clase trabajadora en el centro, para preparar el terreno en que se organiza y lucha, en que la clase se fortalece y produce hegemonía propia en el conjunto social. Esto requiere una izquierda (y un partido de clase) con una teoría correcta aplicada a la observación del proceso. Corregir, entonces, la definición de la contradicción principal respecto de la compleja realidad actual, es de vida o muerte para el carácter revolucionario del partido.


[1] Su principal tribuna ha sido el Foro Social Mundial, cuya primera versión se realizó en Porto Alegre, Brasil, el 2001, y su medio principal de difusión es la revista Le Monde Diplomatique. En la actualidad el FSM ha perdido buena parte de su energía original.

[2] Ver Dos Tácticas de la Socialdemocracia en la Revolución Rusa, V. I. Lenin, Marxists Internet Archive, 2003. www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1900s/1905-vii.htm

NO NOS DA LO MISMO QUIEN GOBIERNE

Entrevista a dirigente de la CUT y ex candidato por el distrito Arauco-Lota, Cristian Cuevas

NO NOS DA LO MISMO QUIEN GOBIERNE

En el contexto del paso de Cristian Cuevas por Concepción y apenas entrevistado por CNN Chile en los estudios de Radio Bio Bio, el dirigente nacional de la CUT conversó con revista LaCélula acerca de temas actuales. Le consultamos por la huelga en la empresa CODELCO, por la actitud de la CUT ante la segunda vuelta presidencial y su evaluación de la última campaña parlamentaria.

¿Cómo se explica la disconformidad de los trabajadores de planta de CODELCO con el bono de 11 y medio millones de pesos, cuando la mayor parte de los trabajadores de Chile reciben bonos de término de conflicto por cantidad mucho menor?

Primero hay que quitarle dramatismo a una negociación de carácter reglada en el marco de la institucionalidad laboral de nuestro país. (…) El bono es hoy día; suena seductor, pero lo que hay que ver es el contenido y qué significa recibir ese bono, y yo le digo que los trabajadores han visto que a través de esa misma entrega de bono van perdiendo beneficios sociales inherentes, adquiridos por años, en forma de cálculo de beneficios y también de otros incentivos. Entonces, claro, el debate nacional gira entorno al bono millonario, que sin duda para cualquier trabajador que no tiene nada y que no tiene derechos elementales en nuestro país, suena un poco violento. Pero esas son las formas que lamentablemente se han impuesto como formas de negociación en nuestro país. Nosotros tenemos que avanzar hacia una forma distinta de negociación colectiva y también tenemos que mirar que en el caso de la industria privada se puede pagar esos bonos, mejorar significativamente las remuneraciones y los beneficios sociales de  los trabajadores de planta, pero también observar la situación que viven miles de trabajadores contratistas, tanto en la industria estatal como en la industria privada del cobre.

¿Cómo se relacionan los trabajadores del subcontrato con los trabajadores de planta en esta área estratégica, particularmente en CODELCO, teniendo en cuenta las huelgas que han tenido estos dos sectores? ¿Cómo se han relacionado entre sí a la hora de la solidaridad de clase?

Creo que la solidaridad de clase se ha ido perdiendo. La verdad es que nosotros no vimos, por lo menos en la huelga de los trabajadores contratistas del cobre, una solidaridad de clase activa. Yo creo que hay una conducta corporativista por parte de la conducción de los sindicatos de planta y más allá de solidaridades declarativas no vimos una reacción activa con respecto al movimiento nuestro. Es parte de la forma que se impuso en nuestro país. (Mirado) desde lo que es una huelga con características de tal en los últimos años, la única real en la industria del cobre ha sido la que desarrollamos los trabajadores contratistas del cobre. Las demás son dentro de un marco institucional y que no han puesto en jaque lo que es el tema de la institucionalidad laboral y económica en Chile.

Entonces, hay que hacer esa diferenciación. El sindicalismo de clase, que es obviamente a lo que nosotros apelamos, esa relación entre iguales: hay todavía una distancia enorme entre unos y otros. Lo que creo es más lamentable cuando hay una relación familiar, porque la mayoría de los trabajadores contratistas son hijos, hermanos o padres de un trabajador de planta.

Pero no hay que poner el énfasis en que es un problema entre trabajadores, sino que es la forma como el modelo ha generado esta distorsión social entre trabajadores.

Respecto a la segunda vuelta presidencial: ¿Por qué la Central Unitaria de Trabajadores asume como suya la campaña de Frei?

Primero, ante la (posible) llegada de la derecha al último reducto del poder político de nuestro país, que es La Moneda, nosotros estamos ante una disyuntiva, si votar o no votar por el candidato de la Concertación, entendiendo que la Concertación tiene una deuda con los trabajadores y los movimientos sociales. Pero ante esta situación del último reducto del espacio democrático en nuestro país, nosotros hemos manifestado que no podemos ser neutrales, que no nos da lo mismo quién gobierne y, por sobre todo, porque Eduardo Frei por lo menos ha ido incorporando elementos que desde el punto de vista nuestro son necesarios para avanzar y ampliar la democracia en Chile, como es la nueva institucionalidad democrática, un nuevo código laboral y otras materias.

Ahora, más bien que hablar del respaldo a Eduardo Frei, yo creo que nosotros estamos respaldando la democracia y estamos respaldando la idea de ampliar los derechos, y tenemos mayores posibilidades de ampliar esos derechos con Frei que con la derecha, que es una derecha que le ha puesto diques de contención a la democracia, que no está por favorecer a los trabajadores ni a los movimientos sociales, y que ha sido la responsable de esta distorsión de la democracia, con responsabilidad sin duda de la Concertación, pero también con responsabilidad y la ausencia nuestra como izquierda y como trabajadores en el territorio. Porque aquí las responsabilidades son compartidas: por un lado, los que administran el Estado, por otro lado, de que somos “prisioneros” y también por nuestra desidia, de haber abandonado los territorios donde desarrollamos el trabajo y donde hoy día brilla más fuertemente la derecha en sectores populares de la ciudadanía chilena.

¿Cómo se explican los resultados electorales en el distrito 46, cuando, siendo una zona que presenta con mayor agudeza las contradicciones del modelo, la derecha sube su votación asentándose en el sufragio femenino, y los trabajadores sufren una derrota en la postulación al parlamento que tú representabas?

Mira, yo no quiero ver las cosas entre negro y blanco. Yo creo que esta campaña que no contó con recursos económicos, fue una campaña que movilizó a decenas de jóvenes, de mujeres, de trabajadores, que logra un 23 por ciento, que tuvo la obstrucción del gobierno, de los empresarios, de los medios de comunicación. Para nosotros es un gran avance.

No logramos el objetivo político de elegir, pero generamos una red social que no veíamos por lo menos hace veinte años, y ese es el gran avance. Ahora bien, hay que entender que en nuestro país las elecciones en sí se han distorsionado a partir de un comportamiento mercenario por parte de las propias candidaturas del sistema y del modelo, y también por parte de quienes de alguna manera han ido generando un clientelismo al interior de los ciudadanos. Y este clientelismo lamentablemente ha sido nefasto para poder ampliar la democracia. Y también con un contingente de más de 40 por ciento de jóvenes, de hombres y mujeres no tan jóvenes, que no toman decisiones políticas, pero que se quejan a la hora de estar en una difícil situación laboral o estudiantil, y dicen que la verdad es que no son escuchados. Entonces, si no son escuchados es porque tampoco son parte de un proceso de transformación y cambio.

Respecto de lo que se viene para delante, yo no he parado desde el día de las elecciones… descansé un día y al otro día ya seguimos batallando por todo el país para que la derecha no gobierne. No es porque queramos que la derecha no gobierne, sino porque esta derecha es fascista, es la que ha mantenido esta institucionalidad. Pero también entendiendo que en la Concertación la mayoría de las fuerzas por lo menos son democráticas o bien han incorporado elementos que son necesarios para este proceso democrático, y por tanto (Frei) ya es un candidato de unidad nacional, que yo no espero realmente que vaya a resolver nuestros problemas, porque va a ser solamente la lucha de los trabajadores, la lucha de los movimientos sociales y un pueblo mucho más conciente. Nos volcamos a este trabajo en el territorio y esa es la tarea que se nos viene, y para eso necesitamos también de una CUT más fortalecida, de un Partido Comunista distinto, un partido realmente vinculado a los territorios, con direcciones regionales y comunales que sepan lo que ocurre en los fenómenos sociales, y no hacer la política tan sólo desde la teorización, sino más bien vinculado a las dinámicas sociales que ocurren en el territorio.

Entonces, se nos viene una gran batalla: se nos viene nuestro congreso como partido, se nos vienen luchas como CUT, y esta lucha política y social se va a dar durante el 2010. Esperamos nosotros que sea en un gobierno de Frei antes que de un gobierno que va a ser un retroceso, el de la derecha. Porque yo una sola cosa les digo: los compañeros que dicen “si gana la derecha, va a salir el pueblo y se va a levantar”. Eso la verdad es que es falso. La derecha sabe administrar los gobiernos y sabe cómo comprar conciencias y, en ese sentido, la verdad es que no les va a costar ni un minuto dividir lo poco que tenemos de movimiento sindical, lo pobre que tenemos de movimiento social… a muchos no les va a costar ni un segundo cambiarse de camiseta y ponerse a disposición de la derecha.

¿Algún mensaje de año nuevo para los trabajadores?

Solamente decir que hay un mundo que cambiar. Están las condiciones objetivas para seguir avanzando, tenemos que mirar la región. La política nuestra no tiene que ser una política reducida solamente a lo que ocurre en nuestro país.

Yo espero que los trabajadores asuman concientemente lo que tenemos que hacer para dar forma a un proyecto de transformaciones sociales para este siglo XXI. Aspiro a que el día de mañana podamos construir esta nueva institucionalidad. Pero, por sobre todo, que en este año nuevo el pan alcance para todos, y eso solamente va a ser posible si nos ponemos en una disposición mayor de lucha.

Finalmente, Cuevas nos informó que se haría presente el 2 de enero en Laraquete para celebrar el aniversario del Partido Comunista y para compartir ideas respecto de las batallas que se vienen para el año 2010.

Feliz año nuevo, cuidado con el fuego…

Piromanía de los Alcaldes

 

Carlos Poblete Ávila, Profesor de Estado

Ex dirigente nacional / internacional docente.

 

 Cuando aún no cesa la vorágine colectiva del mito pascual vista en las calles del país, suprema expresión de la alienación de las masas consumidoras de cualquier baratija que el mercado ofrece, otra parafernalia similar se viene, el Año Nuevo. (¿Qué tendrá de nuevo si todo envejece?).

 Es espectáculo decadente que millones de seres humanos, igual que mangas de langostas fagocitan plantaciones agrícolas enteras, ataquen  tiendas y boliches. (¿Sucederá igual ansiedad cuando se avise que ya no queda agua en el  planeta?).

 Ahora tres municipios del litoral central anuncian que quemarán mil millones de pesos en fuegos artificiales (no les basta con los incendios forestales de Valparaíso). Todo difundido por los medios de prensa, inductores cómplices del impune despilfarro de recursos públicos. Los alcaldes del país compiten en piromanía. Hasta el municipio más precario quemará alguna bengala, tal vez para anunciar que también existe.

 ¿Cuánta leche, cuántos libros, medicamentos, y cuánta cultura para millones de ciudadanos despilfarran y queman estos verdugos modernos, émulos nefastos de Nerón ?

 La farándula en este país no para. El 17 de enero próximo hay que elegir entre dos iguales. ¿De qué disyuntiva se habla cuando los ciudadanos deben ” optar ” entre dos empresarios que responden al mismo sistema, millonarios ambos ? Es la disputa del poder por el poder.

 Pero como la zafacoca  debe seguir, luego, en febrero, llega el otro enajenante despilfarro, el Festival de Viña.

 Se vive el desencuentro con la razón. Hay municipios que acusan quiebras financieras, se declaran insolventes para atender las demandas de educación, cultura y salud.

 Mientras tanto  todas esas calamidades ciudadanas ocurren, los alcaldes y concejales padecen ataques de pirosis.

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Semana decisiva en el caso Frei:

La Justicia en la Encrucijada

Francisco Herreros

En una demostración palpable de las por lo menos dos almas que coexisten en los tribunales superiores, el mismo día en que el nuevo Presidente de la Corte Suprema, Milton Juica, reconoció al asumir el cargo, que “en dictadura, el Poder Judicial no se comportó a la altura”, la Octava Sala de la Corte de Apelaciones retornó a la práctica típica en dictadura, de revocar autos de procesamiento por la vía del amparo, en lugar de hacerlo por el procedimiento jurídico que corresponde, vale decir, el recurso de apelación.

De esa guisa, liberó de cargos a los médicos Patricio Silva Garín y Pedro Valdivia Soto, en el proceso por el asesinato del ex Presidente Eduardo Frei, pero además, acogió a trámite una recusación contra el Ministro Alejandro Madrid, fundada en que habría “manifestado opinión” –por decir públicamente lo mismo que estableció en su resolución- lo cual tiene el efecto de impedirle continuar la investigación, en tanto la sala que resulte sorteada no se pronuncie sobre el fondo del asunto.

A la derecha, dichas resoluciones le resonaron como música celestial. Por de pronto, el ministro Madrid no retomará la investigación antes de la segunda vuelta, aparentemente lo único que le quita el sueño en este caso. Pero, además, la exoneración de responsabilidad de Silva y Valdivia parece alinearse con la estrategia defensiva desplegada por el diario El Mercurio, consistente en impugnar y desacreditar los informes periciales de la anátomo patóloga Carmen Cerda y la toxicóloga Laura Börgel, que ese periódico interpreta como el nudo del caso, despejado el cual, la verdad oficial volvería a ser la que Silva Garín proclamó el día de su liberación: “señor Frei, su padre no fue asesinado, murió de una serie de consecuencias derivadas de una patología que era necesariamente mortal”.

Ropa tendida

Médico Patricio Silva GarinEl doctor Silva Garín parece creer que el país aún está en dictadura, cuando había miles de crímenes y ningún criminal, mientras los jueces se hacían los desentendidos. Evidentemente, le conviene omitir que era  jefe del Departamento Médico del Hospital Militar cuando murieron allí, en circunstancias aún no esclarecidas, el ex Ministro del Interior del Gobierno de la Unidad Popular, José Tohá, y el ex jefe del Servicio de Inteligencia Militar, general Augusto Lutz, a quién operó personalmente, en compañía del doctor Pedro Cubillos, el mismo que lo asistió cuando operó a Frei Montalva, el 6 de diciembre de 1981.

Pero en la investigación del asesinato del ex Presidente Eduardo Frei, el coronel ® de sanidad Patricio Silva Garín; el diario El Mercurio, que en este caso, como informamos en la edición 1456, parece tener ropa tendida, y la derecha cómplice de la dictadura, se equivocan de manera irrevocable.

Esto quedará en evidencia, en la medida en que los tribunales superiores dejen hacer su trabajo al Ministro Madrid, y no lo acosen acogiendo cualquier  tinterillada procesal, como le ocurrió al Ministro Carlos Cerda en el caso del enriquecimiento ilícito de la familia Pinochet.

Sólo para poner un ejemplo, en el generoso espacio que El Mercurio puso a su disposición el día de su liberación, Silva Garín se despachó la siguiente desfachatez: “¿Qué tiene que ver Berríos con Frei? El ministro nunca lo ha dicho”. O bien es un ignorante, o cree que los chilenos lo son.

Sucede que el Ministro Madrid tiene como acusado de secuestro en el proceso por el asesinato del químico Eugenio Berríos, a Raúl Lillo Gutiérrez, el mismo agente de la CNI encausado en el caso Frei, y que el doctor Pedro Valdivia Soto, como Silva Garín no puede ignorar, está encausado como cómplice en el asesinato con gas sarín, del ex cabo del Ejército y agente de la DINA, Manuel Leyton Robles.

Antecedentes irrefutables

La investigación del Ministro Alejandro Madrid, que se extiende ya por siete años, ha sido exhaustiva y acuciosa como pocas. En las más de nueve mil fojas que acumula el proceso, están acreditados el seguimiento y vigilancia de que era objeto Frei Montalva; el procesamiento de la información obtenida por los servicios de inteligencia en relación a las actividades políticas nacionales e internacionales del ex mandatario; la producción de sustancias tóxicas y químicas para eliminar personas sin dejar rastros visibles y la aplicación de dichas sustancias en otros casos criminales; la presencia de un equipo médico de la inteligencia militar en la Clínica Santa María, que intervino en tres de las cuatro operaciones de Frei, y que controló las condiciones de hospitalización, así como el personal médico, personal de enfermería y auxiliares de enfermería; la evolución clínica del occiso; la existencia de documentos y fichas clínicas, así como la misteriosa ausencia de otros, y la autopsia practicada al cadáver inmediatamente después del fallecimiento, cuyo informe fue ocultado durante veinte años y apareció por virtud de la casualidad.

La resolución del Ministro se sustenta en declaraciones de más mil declaraciones de testigos y careos; en más de cien informes policiales y un número equivalente de informes periciales; en la reconstitución de los hechos y exhumación de los restos del ex mandatario, en allanamientos con incautación de documentos y el proceso de extradición de tres militares uruguayos.

Factor común

Además, el Ministro tuvo a la vista las quince mil fojas del proceso por el asesinato de Eugenio Berríos; las tres mil fojas del proceso por envenenamiento por botulismo de Víctor Corvalán Castillo y Héctor Pacheco Díaz, en la ex Cárcel Pública; las seis mil fojas del proceso por el asesinato del cabo Leyton, y las tres mil fojas del proceso por el asesinato del ex diplomático, Carmelo Soria, todos conocidos por el mismo Ministro Madrid, además de su inspección personal en el proceso por el asesinato del Conservador de Bienes Raíces de Santiago, Renato León Zenteno.

El factor común de todas estas muertes, que las imbrica con el asesinato de Eduardo Frei, es la utilización de sustancias tóxicas elaboradas en el Laboratorio Bacteriológico del Ejército. Y esa es sólo una punta de la madeja. De forma que intentar derribar la investigación del Ministro Madrid por la vía de impugnar dos de los informes periciales, es tan vano como el intento de vaciar el océano con un dedal.

Contexto político

Profundo conocedor del proceso, el abogado querellante de parte de la familia Frei, Alvaro Varela, en el alegato por el recurso de amparo interpuesto a favor del ex chofer de Frei, Luis Becerra, trazó el siguiente panorama de contexto, que no sólo establece la vinculación causal de todos esos casos, sino también proporciona los motivos que condujeron a los crímenes:

“A partir de mediados del año ochenta se inicia en el país un hasta entonces inusual  período de actividad política opositora a la dictadura, con participación de grupos políticos de todas las tendencias. En ese período, Eduardo Frei Montalva emergió como el líder político de la oposición a la dictadura mientras Tucapel Jiménez Alfaro emergió como el líder sindical contrapuesto a la misma. A partir de ese momento, ambos fueron objeto de un mismo procedimiento de vigilancia y seguimiento por los organismos de la inteligencia militar. Las instituciones, las personas y los métodos empleados en el caso de Eduardo Frei Montalva se encuentran determinados a cabalidad en el proceso. En ello desempeñó un papel esencial Luis Becerra”.

Agregó en el alegato que dicho procedimiento apuntaba a la reunión de antecedentes para confeccionar informes que eran entregados a la jefatura de la inteligencia militar, la que adoptaba las medidas operativas del caso. Las personas que integraban esa jefatura están determinadas. A mayor abundamiento, sostuvo que la decisión derivó del más alto nivel de la época, o sea Pinochet, quién “estaba total y absolutamente informado acerca de los pasos de Frei”. Aún más, recordó, las autoridades públicas del régimen militar dejaron constancia de las consecuencias que enfrentarían quienes estaban en las actividades opositoras de la naturaleza de las que llevaban adelante Eduardo Frei Montalva y Tucapel Jiménez Alfaro, entre ellos el propio Pinochet, como el Ministro del Interior de la época, Sergio Fernández.

Muerte química

En ese mismo período, planteó Varela en el alegato, se perfeccionaron los mecanismos relacionados con la fabricación de productos que permitían la eliminación de opositores sin dejar rastros visibles de la intervención de terceros. Estos mecanismos –dijo- tuvieron origen en los experimentos realizados por químicos en el laboratorio originalmente instalado en la casa de Lo Curro de Michael Townley, en el que participó principalmente el bioquímico Eugenio Berríos Sagredo. Como remarcó el abogado, las instituciones y personas involucradas se encuentran determinadas. También en el mismo período, la inteligencia militar comenzó a operar un laboratorio en el que se mantenían productos que permitían ocasionar la muerte de personas:

“La institución a cargo del laboratorio, el personal que lo integraba y parte de los productos, como asimismo el origen de éstos, se encuentran identificados. En ese mismo período la inteligencia militar operaba un recinto clínico en el que profesionales aplicaron los productos señalados. La institución a cargo del recinto, el personal médico, de enfermería y auxiliar, como la operatividad del mismo, se encuentran identificados y determinados”.

Coihueco y Valquria

Fue en ese contexto que el ex Presidente Frei se hospitalizó con el objeto de someterse a una operación en el mes de noviembre de 1981, en la clínica Santa María. Este procedimiento médico, de naturaleza simple, presentó complicaciones que obligaron a internar nuevamente a Eduardo Frei en la misma clínica, desarrollando un complicado cuadro infeccioso que presentó un deterioro regular y sistemático que le provocó la muerte el 22 de enero de 1982. Paralelamente, recordó el abogado, en noviembre de 1981 se activó la operación de la inteligencia destinada a asesinar a Tucapel Jiménez; sin embargo, la segunda mitad del mismo mes ella fue suspendida y finalmente se ejecutó la segunda mitad del mes de febrero de 1982, después de muerto Eduardo Frei Montalva. El crimen de Tucapel Jiménez Alfaro se encuentra esclarecido judicialmente, sus autores, cómplices y encubridores condenados por sentencia que se encuentra a firme. Cabe recordar que en nuestra edición 1456, entregamos antecedentes que apuntaban a la misma mano en ambos asesinatos, bajo los códigos en clave Coihueco y Valquiria.

En la clínica Santa María se desempeñaba personal médico que igualmente participaba en tal condición en la cínica London, recinto de la inteligencia militar: “estos profesionales médicos, como sus funciones, se encuentran individualizados y determinados y uno de ellos, se encuentra directamente vinculado con la aplicación de productos derivados del laboratorio de la inteligencia militar. Las actividades referidas y la participación indicada se encuentran determinadas. También está probado que los organismos de inteligencia militar mantuvieron la  vigilancia sobre Eduardo Frei mientras permanecía en la clínica Santa María, entregando los informes pertinentes a los superiores. Los mecanismos utilizados y las personas involucradas se encuentran determinados”.

Según el abogado Varela, apenas fallecido el ex Presidente Frei Montalvo, “se accionó un operativo de intervención de su cuerpo, licuación total de su sangre, inyección de formalina, extracción de sus órganos, sin que para ello se hubiere contado con la autorización de la familia o de los médicos tratantes. La acción ejecutada, su naturaleza y las personas involucradas se encuentran determinadas”.

Paquete Berríos

Una vez terminada la dictadura y reinstaurada la democracia, dijo Varela, el General Pinochet dispuso que la inteligencia militar sacara del país a Eugenio Berríos, en una operación clandestina y, luego de un año, el equipo de la inteligencia militar le dio muerte ante la amenaza de Berríos de regresar a Chile: “los hechos relativos al secuestro y asesinato de Berríos, así como sus autores, cómplices y encubridores, se encuentran acreditados en el proceso respectivo a cargo del mismo Ministro señor Madrid”.

A mayor abundamiento, el equipo operativo de inteligencia militar que participó en la operación de eliminación de Berríos Sagredo estaba a cargo del mismo agente que estuvo a cargo de la vigilancia de don Eduardo Frei Montalva y a quien se vinculaba Luis Becerra. Pero eso no es todo. En forma paralela a la operación de Eugenio Berríos, la inteligencia militar sacó del país al autor del crimen de Tucapel Jiménez y lo mantuvo bajo el mismo dispositivo de seguridad en Uruguay. Los hechos, sus autores, cómplices y encubridores están determinados en el proceso judicial terminado por sentencia a cargo del en ese entonces Ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Sergio Muñoz.

Para completar el cuadro que esbozó Varela, cabe añadir que en el caso de la muerte de dos reos comunes, envenenados por botulismo en la Cárcel Pública, en noviembre de 1981, fue un efecto colateral, toda vez que el objetivo de la operación eran cuatro militantes del MIR que convivían en la misma celda,  Ricardo y Elizardo Aguilera Mora, Adalberto Muñoz Jara y Guillermo Rodríguez Morales, que sin embargo, lograron sobrevivir. Y en el caso del Conservador de Bienes Raíces, Renato León Zenteno, asesinado con gas sarín en 1976, el motivo sería su negativa a legalizar a nombre de testaferros de la DINA, propiedades incautadas a militantes de la Unidad Popular, muertos o en el exilio.

Encrucijada

Pues bien, esta es la trama siniestra que se quiere blanquear con la impugnación de dos informes periciales, y el júbilo apenas disimulado por el retorno a las viejas prácticas de alzar autos de procesamiento a través de la oblicua vía de los recursos de amparo.

Al cierre de esta edición, la semana que culmina aparecía como clave para el desenlace del caso Frei. No sólo la Corte Suprema debía pronunciarse sobre los amparos de Becerra y Lillo, apelados por su defensa, y la resolución favorable a los médicos Silva Garín y Valdivia Soto, apelada por los querellantes, sino que debía sortearse la sala que debe resolver la recusación al Ministro Madrid. Es de esperar que no estén de regreso aquellas viciadas prácticas del tiempo de la dictadura, cuando bastaba conocer la integración de la sala para anticipar el fallo.

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