HECTOR CATALDO
Mucho se habla ahora de la oposición al gobierno de la derecha, a propósito de los congresos y cónclaves de algunos partidos, pretendiendo que aquella sólo existe en el Parlamento. Por lo menos, así se deduce de los dichos y del actuar de los dirigentes de esos partidos, de los ministerios y del propio gobierno.
Sin embargo, la política no empieza ni termina en el parlamento chileno. De hecho cuando les molestó a los empresarios, simplemente lo disolvieron, manu militari, dejando cesante a Sergio Onofre Jarpa – su líder – que posteriormente no tuvo asco para acogerse al beneficio de exonerado político.
Tampoco sirvió de mucho la mayoría que tuvo la Concertación mientras fue gobierno, y que hoy mantiene en la Cámara, para que los proyectos prometidos para cambiar la ley laboral, la previsional, la de concesiones y otros fueran siquiera presentados y sometidos a discusión. Ni siquiera los representantes del otrora partido de la clase obrera, han tenido la voluntad de hacerlo.
La constatación es que en el parlamento sólo se legitiman las aspiraciones de los grupos de poder que han logrado conservar su modelo económico, su constitución fascista, sus leyes anti trabajadores, las facilidades para depredar la naturaleza y todo lo que han querido y quieren seguir imponiendo. Al menos así lo prueban los veinte últimos años de gestión parlamentaria – para no incluir los del tiempo de la dictadura – y los últimos numeritos de la mal llamada “oposición a la derecha”.
Al mirar los resultados prácticos de las luchas de los trabajadores, de los estudiantes, de las organizaciones de DD HH, de los Pueblos Indígenas, de quienes defienden el medio ambiente, se puede ver con claridad que la única “oposición” que existe en el Parlamento es a los intereses del Pueblo de Chile.
Desde el punto de vista de las grandes mayorías del país no hay línea divisoria entre Gobierno y oposición, por eso los últimos veinte años han sido calificados de cogobierno, de binominalismo y de exclusión.
Estas consideraciones son de la mayor importancia ante las propuestas de algunos sectores para “unir” o generar “convergencia” en la oposición al gobierno. Lo único que se genera es ilusiones en el pueblo excluido de que así se puede cambiar el estado de las cosas.
Las convergencias cupulares y las mayorías electorales son sólo flor de un día y no sirven para romper las relaciones de dominación, ni para frenar la voracidad del capital financiero, ni para cambiar la constitución pinochetista, ni para recuperar el cobre, ni siquiera para conseguir un reajuste digno.
La verdadera oposición a la derecha de los empresarios y del capital, está en las calles de Punta Arenas, cuando la comunidad se resiste a ser despojada del derecho a abrigarse, o en el espigón de San Antonio cuando se defiende el derecho a un trabajo formal, o en Collahuasi cuando se pelea por la igualdad en el trabajo, o en los liceos que piden que la educación no sea un negocio, o en la Araucanía cuando se reivindican derechos ancestrales, o en la pelea ciudadana de Salamanca contra la contaminación de la minera Los Pelambres de Luksic, o en el trabajo arduo de la Red Construyamos de Concepción para velar por los pobladores damnificados.
Esa oposición no llega todavía al parlamento, pero lo hará. Su tarea de ahora es prepararse para asaltar el poder Comunal. Debe y puede disputar la conducción de la comuna y la región. Debe y puede disputar cupos en los consejos municipales. Debe y puede aspirar a elegir Alcaldes que gobiernen para la comunidad.
La política comienza de verdad cuando el pueblo irrumpe organizado y consciente a disputar los espacios y el poder a los dominadores. Antes de eso es sólo la disputa entre quienes quieren sacar el trozo más grande de lo que producen los trabajadores o de lo que es propiedad de todos.
Es por eso que las derechas – la golpista, la de 20 años de traición, la piñerista y la que aspira a serlo – criminalizan y reprimen la movilización social sin ninguna consideración y premian con “legitimidad” a los yanaconas que embaucan a los suyos y transan entre pasillos y oscuros acuerdos.
El Movimiento Popular debe extraer la experiencia del pasado y protegerse del engaño de los operadores de diversos signos que, con avidez supina, se encaraman en sus reivindicaciones, le prometen representarlo, para terminar traicionándolo una y otra vez.
Este pueblo movilizado debe educar a sus dirigentes, elegir a sus representantes y formar su propia conducción o referente político unitario, superando sectarismos, miradas estrechas, desconfianzas y todas esas razones que impiden la unidad en la base social.
El paso siguiente será levantarse una vez más, sin intermediarios fraudulentos, para cortar una a una las cadenas de la dominación, para derribar una a una las murallas de contención y empezar a reconstruir el país solidario que perdimos en los laberintos del mercado y la dignidad mancillada por el consumismo y el endeudamiento esclavizador.


18 enero 2011 a las 16:48
De acuerdo: hay que hacer una nueva política revolucionaria que redireccione lo popular y lo soberano en las condiciones del capitalismo salvaje global, del neoliberismo, partiendo de la base que en una gesta de tal envergadura nadie nos sobra.
Carlos Fuchslocher C.
19 enero 2011 a las 17:04
[...] http://periodicolacelula.wordpress.com/2011/01/18/%C2%BFdonde-esta-la-oposicion/ [...]
20 enero 2011 a las 18:47
Es lamentable y hasta sorprendente que en una pagina que se dice ser comunista,asi lo entiendo yo,se hable de un anticomunismo tan notorio como en el dierio mas reaccionario afin al sistema capitalista. Puedo estar no muy de acuerdo con las politicas del P.C. pero prestarme para hacer olitas a un partido que hizo un congreso democratico,lo encuentro simplemente una deslealtad y un engaño de quienes visitamos una pagina que se supone es la voz de la unidad que necesitamos para agrupar a toda la izquierda revolucionaria. La anarquia de este articulo solo sirve para desunir a la izquierda,ya que es muy ambiguo decir que tenemos que unirnos todos…Los partidos son necesarios para dar la lucha desde todos los frentes y asi como dijo Lenin “Tenemos que servirnos del Estado burgues para avanzar hacia un gobierno popular y revolucionario”,debemos aprovechar cada una de las posibilidades desde la legalidad e ilegalidad de este sistema y avanzar hacia posiciones mas radicalizadas y hacer caer este Estado reaccionario para transformarlo en un Estado Socialista.
6 febrero 2011 a las 22:12
De que democracia me abla Carlos, cuando los delegados son eligidos en forma no democratica y ,los que tengan distinta opinión son marginados o expulsado.
La combocatoria viene para que se apruebe ono ,porque no se elabora una conbocatoria desde la base y se discute con los militantes y sipatizantes.
19 febrero 2011 a las 01:27
Mira Victor ,yo hablo por el sector Talcahuano -Hualpen,en donde en mi celula fuimos elegidos democraticamente para asistir al congreso.Ahora que lo no democratico pase en otros lados, nosotros no podemos inmiscuirnos,una porque no sabemos lo que pasa y lo otro es que cada uno de los militantes donde haya partido tiene que trabajar para hacer un mejor P.C. en el sector donde milita.Y en el congreso Thno-Hualpen,se discutio sin ponernos ninguna traba a lo que quisimos discutir y no fuimos ni marginados ni nada.Seguimos trabajando y enfocandonos en la politica de Lenin y Recabarren,para contribuir con un grano de arena a la construccion de una Patria Socialista.